EL HOGAR: “ARQUITECTURA SAGRADA”

La casa -el hogar- es un espacio fundamental para toda persona, fundamental para el funcionamiento de la sociedad.

Originalmente los hombres buscaron lugares de refugio -en un principio posiblemente una cueva- en el que se sintieran protegidos, en donde resguardaran a su familia; almacenar víveres, guardar sus instrumentos de caza y de trabajo; en dónde se protegiera el fuego que los calienta y alimenta…

El hogar no es un simple espacio en dónde “vivir”, pernoctar…; el hogar es mucho más: es aquel espacio en el al cual “creamos” a nuestra familia, la formamos, vivimos el amor, criamos a nuestros hijos, regresamos cotidianamente a descansar, a reparar fuerzas, imaginar, expandir nuestros sueños… En el hogar guardamos todo aquello que valoramos, que nos nutre: nuestra historia. El hogar es aquel lugar en dónde nos sentimos seguros, comprendidos, acompañados, valorados…

Cuando hablamos de arquitectura sagrada* generalmente nos referimos a aquellos espacios dedicados al culto religioso, a ese lugar en donde buscamos y deseamos encontramos con la divinidad. Pero también podríamos hablar de lo “sagrada” que es nuestra familia…; la familia es sagrada por lo que es y representa: es sagrada nuestra vida, sagrado nuestro cónyuge, nuestros hijos, nuestro amor ahí vivido…; un hogar adecuado nos lleva a vivir lo sagrado de nosotros mismos y de nuestras relaciones primeras. Resguardar todo lo digno –como digno es el hombre-, requiere un espacio adecuado: de un hogar, de un espacio sagrado.

(*Sagrado:” Sagrado es lo que se considera digno de veneración u objeto de culto por atribuírsele un carácter divino o una relación con la divinidad o las fuerzas sobrenaturales. Por extensión, también se denomina “sagrado” a cualquier cosa digna de veneración y respeto o de una importancia tal que se considera irrenunciable.” (RAE))

Pero el “hogar” está ubicado en un lugar específico, está formado por muros, espacios delimitados y concretos… Para el arquitecto, el reto de diseñar una casa –un hogar- es mucho más que definir cuatro paredes en donde ubicar muebles y funciones (o la estética de una buena fotografía…): la Arquitectura responde a necesidades espaciales y psicológicas, a relaciones personales; es vinculación de espacios, circulaciones, dimensiones, proporción, texturas, relación con el entorno…: debe ser un “guante hecho a la medida” de las necesidades particulares de la familia que la habitará, un espacio que nos ennoblezca…

Desde luego que existen infinidad de opciones para proyectar y resolver una casa específica para una familia: tantas formas como arquitectos… La responsabilidad del arquitecto en cuestión deberá contar -para dar una solución adecuada- no solo las necesidades físicas, sino también las sicológicas, espirituales, culturales de quien la habitará; así como es obligado tomar en cuenta el entorno físico donde se ubicará: ubicación, topografía, clima, contexto comunicaciones…

He notado con frecuencia arquitectos que ponen el énfasis de sus proyectos en los aspectos estéticos y pasan muy de prisa en los aspectos funcionales, lógicos y sicológicos necesarios. Posiblemente éste sea un ejemplo rupestre: todos tenemos variedad de zapatos, pero siempre hay un par que son especialmente cómodos y nos olvidamos de que los tenemos puestos…; así la casa: una casa adecuada es aquella en la que todo funciona bien sin darnos cuenta y nos facilita la vida. Posiblemente no sepamos por qué nos gusta habitarla, pero nos sentimos cómodos y seguros en ella. También tendremos zapatos con los que “convivimos” todo el día, pero en el momento que nos los quitamos somos conscientes que estamos mucho más cómodos sin ellos…; una casa puede ser así.

Por ésto comentaba en otra ocasión que la arquitectura es algo serio y requiere soluciones serias: la buena arquitectura influye en nosotros, en nuestro comportamiento y en la relación con quienes la compartimos, es escuela de vida para nosotros y nuestros hijos. Y la mala arquitectura también influye…

Me encontré esta cita interesante de Ivan Illich; me abre un panorama interesante cuando dice: “Las bestias tienen madrigueras; el ganado establos; los autos se guardan en cobertizos, y para los coches hay cocheras. Solo los seres humanos pueden habitar. Habitar es un arte. Únicamente los seres humanos aprenden a habitar. La casa no es una madriguera ni una cochera…”

Un hogar no solo es un espacio habitable, sino que debe ser habitable de una manera adecuada: de una manera humana; adecuada para la vida del hombre con todas sus complejidades.

Este es el reto para el arquitecto: lograr ese ámbito que nos organice, nos proteja; un espacio en el que la vida fluya y que de alguna manera nos conforme, nos ayude a ser mejores personas y mejor familia:éste es el reto para el proyecto de una casa, y para toda arquitectura…

Me he encontrado con los años con muchos concursos de arquitectura sobre vivienda y he participado en más de uno. Desde mi experiencia ha sido un tanto decepcionante observar el veredicto final: en muchas ocasiones se toman en cuenta las fotografías de la espectacular fachada; el “equilibrio de la volumetría”; el juego de sombras; la innovadora solución estructural; el uso de materiales exóticos; el detalle de sus acabados… Pienso que sería interesante que estos concursos sean sobre espacios habitados por algún tiempo, e incluir algún cuestionario a sus habitantes sobre como fomenta y colabora la arquitectura en la vida y relaciones familiares… Con estas respuestas posiblemente se podría enriquecer la decisión a la hora de premiar la mejor arquitectura…

Así, la bondad de una casa –el ser de la Arquitectura- no están en la “creatividad del arquitecto”, sino por el respeto a sus usuarios.

Arq. Alfonso Núñez

23 de Marzo del 2021

4 Comments

  • Vicky dice:

    ¡Totalmente de acuerdo contigo Alfonso! El hogar es el lugar de paz que necesitamos para ser felices… la arquitectura no es solo belleza visual si no sobre todo armonía interior… es para vivir…

  • Miguel Novo dice:

    Poncho se necesita mucho corazón y muchas vivencias para expresar bien las cosas y que estas tengan resonancia y significado en las vidas de otros. Gracias por tu colaboración en la edificación de mis perspectivas sobre cosas que no comprendo bien. Te mando un abrazo bien sincero. Miguel Novo.

  • Maru Martinez Báez dice:

    Precioso como te expresas del hogar, ese lugar sagrado donde suceden las cosas y las vivencias y los momentos más importantes de una vida..

  • RSS dice:

    Creo que haz podido plasmar claramente el concepto de Hogar, un lugar de paz que te permita vivir y alcanzar un desarrollo y madurez personal y familiar que facilite nuestro andar en ésta vida hacia la divinidad.
    Y que ahora en esta nueva realidad toma un sentido nuevo mucho mas profundo.
    Saludos. DTB

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